
Revisado y aprobado por: Teresa de la Cerda - Departamento Médico
El tratamiento más habitual tiene como objetivo paliar o controlar los síntomas o molestias derivadas de este tipo de infecciones. La elección de un determinado tratamiento dependerá de cada caso, considerando la variabilidad de los síntomas del proceso en cada paciente y la existencia de otros factores (enfermedades, edad, etc.) concomitantes.
TRATAMIENTO SINTOMÁTICO DEL RESFRIADO
Mucolíticos/Expectorantes:
Ayudan a eliminar el exceso de mucosidad. Los mucolíticos regulan la composición y consistencia del moco, fluidificándolo, lo que facilita su expulsión. Los expectorantes aumentan el volumen de las secreciones bronquiales y disminuyen su viscosidad. Ejemplo: carbocisteína, guaifenesina.
Descongestivos:
Pueden ser de administración tópica u oral y actúan reduciendo la inflamación de las mucosas nasales, mejorando la capacidad de respirar. Por lo general, se aconseja un empleo máximo de 3-4 días. Ejemplo: pseudoefedrina.
Antihistamínicos:
También pueden ser de administración tópica u oral. Ayudan a reducir los síntomas asociados al proceso de la alergia, como el picor y la secreción nasal o los estornudos, por lo que también se administra en casos de resfriados. Ejemplo: clorfenamina.
Antisépticos faríngeos y anestésicos locales:
Indicados para el tratamiento de infecciones bucofaríngeas leves que, por lo general, cursan con dolor y sin fiebre. Los antisépticos se utilizan en caso de infección bacteriana, mientras que los anestésicos locales ayudan a paliar o disminuir el dolor, aliviando temporalmente el dolor de garganta. Ejemplo de antiséptico, la clorhexidina y de analgésico, la benzocaína
Algunos medicamentos pueden causar somnolencia, e interactuar con los alimentos, el alcohol, los suplementos alimenticios y otras medicinas. Hágale saber al médico y al farmacéutico lo que está tomando.